El ciclismo de hoy en día (III): vuelve la vena ilíaca

Pauline Ferrand-Prevot se convirtió en 2014, con solo 22 años de edad, en la mejor ciclista del mundo. Ese año quedó segunda en el Giro -la prueba por etapas más importante del ciclismo femenino-, ganó la Bira, ganó el nacional de ruta y CRI, la Flecha Valona y el Mundial. Jamás ha vuelto a alcanzar ese nivel, incluyendo temporadas en blanco como en 2016 y 2017, esto es: sin ninguna victoria.

El ciclismo femenino apenas sale por este espacio, pero comparte técnicas, métodos y mejoras de rendimiento deportivo con el ciclismo profesional en ruta de los hombres, además de ser muchas veces banco de pruebas. También, y cada uno que interprete esto como le venga en gana, el cuerpo femenino comparte muchas cosas con el cuerpo masculino.

Ferrand-Prevot estaba predestinada a dominar su deporte, y se ha quedado en nada. Bueno, un poco como Elisabeth Lizzie Armitstead (ahora Deignan), que ganó el Mundial del año siguiente y de la que se supo, poco antes de los JJ.OO de Rio, que se había saltado tres controles antidoping en menos de un año, lo que acarrea automáticamente una sanción de doce meses.… Leer más