Dimension Droga como paradigma del ciclismo que cambia

¡Salto la sorpresa en el ciclismo! En una Dauphine con una participación estelar -en detrimento de la participación en Suiza, de lo más pobre que se recuerda- y con un recorrido guillenesco al 100% ya se han disputado dos etapas. En la primera, muy entretenida, la victoria ha sido al sprint para Boasson Hagen y hoy el triunfo ha ido a parar a Dylan Teuns, un corredor lagunar que alterna actuaciones al nivel de los más grandes con desapariciones muy prolongadas.

En medio, unos corredores favoritos para la general que están todos los días entrando muy delante porque saben que el recorrido no da para más. Hubo un tiempo no muy lejano en que Dauphiné era una carrera donde se subían Croix de Fer o Vars, y ahora hay que darse un homenaje si se sube un puerto por encima de los 2000 metros, no les digo ya si se suben dos.… Leer más

 

¿Qué fue del ciclismo sudafricano?

Ayer se conoció el positivo por EPO de David George, un ciclista sudafricano de casi 36 años, que durante mucho tiempo fue considerado una joven promesa y el nuevo Pantani. En una reacción psicótica de todos los medios, el hecho más destacable de la trayectoria de este muñeco roto era que había estado dos años con Armstrong, en las temporadas 1999 y 2000.

Lo que era un positivo de desecho (en noviembre, un corredor sin equipo, perfectamente anónimo) adquirió bríos renovados gracias a su relación increíblemente forzada con el caso Armstrong, pero así están los medios y así dan ese enfoque, cuando el caso concreto de David George da para mucho más que su paso por el UsPostal con 23 y 24 años, sin entrar jamás en el equipo-Tour, con lo que eso significaba.

Tras ir dando tumbos por ahí y triunfando en carreras exóticas de su país (¿alguien se acuerda del Giro de Capo?) y en Malasia se pasó hace tiempo al mountain-bike, incluyendo el paso por el equipo autóctono Barloworld antes de su sublime eclosión vía CERA en 2007: estando en ese equipo no pudo tomar la salida en los Tres Valles Varesinos de 2004 por tener el hematocrito alto.… Leer más

Nunca llegarán a abuelos

Por lo menos tuvo tiempo de despedirse. Morirse con 50 años significa que lo has hecho todo muy deprisa: ganar el Tour en tu primera participación, retirarte diez años después con un palmarés entre los mejores de la historia del ciclismo, hacer muchos enemigos, ganar muchas condolencias.

Laurent Fignon fue un ciclista excesivo, el último de los grandes campeones franceses, el último que pudo luchar por la victoria en un Tour y que perdió por los ocho segundos más famosos de la historia de este deporte maravilloso. En la hora de su muerte parece haber aglutinado una extraña sensación que nadie hubiese dicho jamás que podría provocar: pena.

Su temperamento le situaba, en cierto modo, en el objetivo más fácil. Rival de nuestro españolísimo Delgado y marcadamente francés, lo más fácil era odiarlo. Y a fe que se empeñaba en ello, como el famosísimo escupitajo a la cámara de TVE al bajar del tren que lo llevaba a París en la mañana del día que perdió el Tour, el momento más recordado de su carrera como ciclista.… Leer más