De Mosquera a Contador

Os novos, vosotros sedes o futuro….

Catorce meses, catorce, se ha tomado la RFEC para aplicar la sanción por el positivo de manual de Ezequiel Mosquera en la Vuelta 2010, carrera donde termino segundo y donde un compañero suyo que volaba dio positivo por EPO, además de por la misma sustancia que este corredor típico del pelotón español.

Por supuesto, no es casual que la sanción de dos años a Mosquera se conozca en la vigilia del juicio que el lunes comienza en el TAS por el famoso asunto del positivo de Alberto Contador en el Tour 2010. Estamos hablando de la misma Federación que pone seis meses a Sevilla, cuando el manual indica dos años, y que dice que combate el dopaje mientras se apresta a recibir como el hijo pródigo a Valverde.
Mosquera estaba en un limbo en el que, interesadamente, ni era culpable ni inocente; por una parte podía encadenar su discurso victimista, siempre tan caro a la gente de su naturaleza, y por otra parte la RFEC podía esperar una flauta mágica, un trueque, o algo para poder salvar la papeleta de que el gran animador de la Vuelta 2010 era un tramposo.
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La Vuelta ya tiene finales trepidantes

Ozú, la primera de Sagan en una grande llega en Córdoba

Una de las cosas que hicieron la Vuelta más mortecina, tediosa y con una perspectiva de futuro más negra fueron aquellas gloriosas ediciones de hemodopados que, cuando no tenían terreno para aplicar los avances médicos, iban a rebufo en el pelotón mientras sprinters como Petacchi, Wust, Guidi o cualquier otro sumaba a partir de tres etapas por edición.

Añadan los elementos de autovía, final en polígono industrial -o directamente una fábrica- y el tedio habitual inducido por el poco lucimiento del paisaje y el resultado será que en la Vuelta apenas había finales trepidantes, de esos que tanto abundan en Italia, últimamente en el Tour y milagrosamente en nuestra gran ronda por etapas. Antes no los había, no.

El del miércoles en Valdepeñas de Jaén no era muy imaginativo: se subió el año pasado con gran éxito, y esta año se ha repetido tal cual.… Leer más

Etapa y liderato para Noruega

Bonita foto para enmarcar bajo el título “la primera”

Ayer fue la jornada más larga del Tour: 226 kms. de lluvia inclemente camino de Lisseux, yendo en sentido noroeste por toda la Bretaña francesa, qué bonita la vista del Mont St. Michel, esos campos cultivados, qué fácil compadecerse de los pobres ciclistas, los mismos que periódicamente son cuestionados sobre si practican el deporte más duro que existe o no.

Un propagandista del ciclismo haría de una jornada como la de ayer un día para recordar, pero entre estos mismos propagandistas y los propios ciclistas han hecho que este deporte centenario y que merece la más honda admiración no salga del círculo en el que se metió hace tiempo y del que no puede salir, porque sigue protagonizado por los mismos actores. Es otro tipo de lluvia, igual de constante e inclemente.

Poniendo el fin del Armstrongnato como frontera, en 2006 la etapa más larga fue la de Montelimar con 231 kms.… Leer más

El próximo maillot amarillo del Tour

Podían haber tenido ya impreso Lotto

Los campeonatos nacionales es una de las jornadas más peculiares del ciclismo, un día donde se reparten la mayoría de los maillots con los colores de las banderas nacionales, una seña de identidad del ciclismo en la que sólo reparas cuando no ves equivalente en otro deporte.

Salvo en el caso de EE.UU, donde el campeonato se celebró hace unas semanas -victoria del joven Busche sobre Hincapie-, ayer se repartieron la inmensa mayoría de los maillots europeos, con la excepción de Italia: la prueba se celebró el sábado y Visconti ganó por tercera vez -y en 2008 fue segundo-, celebrando con mucho griterío, golpes en el pecho y parafernalia varia. Se corría en Catania, tierra de origen de este extraño corredor. Otro año que el maillot tricolore no estará en el Tour.

Quien si estará es el campeón español, el murciano J.J. Rojas -su paisano L.L Sánchez ganó la crono del viernes ante Castroviejo y Contador- que, lanzado, dice que luchará por ser maillot verde en en París.… Leer más

Landis habla (V): “Del Moral, en vez de decir que jamás ha visto dopaje, como hacen todos, se dedicaba a practicarlo”

Gorro con mensaje

Evidentemente, una parte muy importante de la entrevista de Kimmage a Landis gira sobre el dopaje. Según el menonita, se empezó a dopar en 2002 en un concentración pre-Tour en St. Moritz, conocida estación invernal suiza donde Michelle Ferrari tenía uno de sus pisos-patera más famosos para tratar a sus clientes. Fue con parches de testosterona (parches de calor en terminología de Eufemiano) y, hasta entonces, Landis sólo había tenido relación con el doping “porque había investigado un poco por mi cuenta para estar informado, había visto algunas imágenes…”

En su decisión de doparse influyó la conversación con Armstrong sobre lo que tenía que hacer con Verbrugghen: “fue decisivo (…) todavía no tenía claro como (el equipo) era capaz de esquivar los controles antidopaje, quizás porque yo nunca había trabajado con un tipo como Ferrari. Por ejemplo, ¿que pasaría si sólo se dopan durante el Tour y me tuviese que encontrar con la tesitura de tomar esa decisión en medio de la carrera?… Leer más