“Soy inocente y se me acusa de un delito que no he cometido”
La frase, digna de un Richard Kimball buscando al manco que le quitó su esposa, pertenece a un ciclista que ha optado por la vía de la tortuosa defensa ante un positivo por EPO en toda regla: quizás debería tragarme lo de en toda regla hasta que salga la muestra B, pero dado que el protagonista ya ha dicho que le da igual lo que ofrezca esta prueba de validez y que ya no cree en “el sistema”, pues que quieren que les diga.
Ni el corredor ni el caso merece un post, pero en la comparecencia pública de ayer -que no rueda de prensa, porque no hubo posibilidad de preguntas, sólo había que cerrar filas- se vieron y se oyeron tantas cosas que lo que parecía un positivo más va camino de convertirse en otro de los casos paradigmáticos de la decadencia de este deporte, en el que insisto que los ciclistas, con su actitud desafiante y sin asumir las consecuencias, son los principales responsables pero no quieren ser los principales perjudicados cuando vienen mal dadas.… Leer más