Otro gregario del Sky para ganar el Giro

Entre los múltiples lamentos que puede dejar este Giro (los que se han quedado en casa cuando se ha celebrado la grande más barata en décadas o el plante mafioso del pelotón, por ejemplo) el principal siempre será que no se haya podido celebrar la etapa prevista para hoy.

El apaño provocado por el cierre francés ha dejado una etapa muy pobre, donde sin duda han pasado cosas, pero muchas menos de las que cabría esperar con Agnello e Izoard. Bueno, al menos hubo hubiese pasado exactamente igual: el Ineos controlando con un corredor -ponga aquí el nombre que quiera-, para que después se lleva la general otro.

Antes de la primera subida a Sestriere -la más fácil, desde Pinerolo y pasando al lado de la maravilla de Fenestrelle- el ritmo lo llevaba el Astana, pensando en una remotísimas opciones de que Fuglsang pudiese hacer algo, o directamente porque siempre hay alguien que le hace la carrera a los demás.… Leer más

Bari es asi

ForzaBariLo crean o no, el Giro de Italia no recalaba en Bari -la gran ciudad del tacón de la bota italiana- desde 1990, cuando la carrera salió de una ciudad que, entonces, vivía inmersa en la fiebre del deporte. El equipo local de fútbol había subido a la primera categoría y lo estaba haciendo bien; además, con motivo del Mundial de fútbol de ese año, las autoridades habían construido un nuevo y espectacular estadio a cargo de Renzo Piano, el San Nicola. No se suele indicar así, pero la moda de estadios espectaculares a cargo de grandes firmas arquitectónicas empezó en este rincón del mundo.

Ridículo mérito, puesto que el equipo no tardó en volver a las andadas, y ahí quedo la mole, ubicada en un promontorio para hacer un “juego visual” -ponga la chorrada de arquitectos que prefieran- con el Castel del Monte de la vecina localidad de Adria, tan lleno de leyendas y misterio, y que conocerán porque aparece en las monedas de un céntimo de euro acuñadas en Italia.… Leer más

Otro año sin Tour

LluevesobremojadoEl ciclismo cambia. Y tanto. La tradicional crono del Dauphiné, que siempre era la más larga fuera del Tour de Francia -y en ocasiones era exactamente igual, como en 2011-, ha pasado de cincuenta y pico kilómetros a sólo 34 en esta edición de 2013, que sin embargo han arrojado unos resultados ciertamente espectaculares para este sufrido deporte.

Ya no es una crono larga: es una crono intermedia, y se queda muy por debajo de la crono de este año en el Giro o en el Tour, y en la órbita de las cronos-decoración de la Vuelta a España, con una importante salvedad. Su valor no es tanto para la victoria final en la prueba, como para calibrar el estado de los favoritos a tres semanas vista del inicio del Tour de Francia.

No se puede decir nada del ganador de la etapa, el superespecialista Tony Martin (tanto, tanto, que lo raro es que ganase aquella Paris-Niza en 2011, aunque no tanto estando en el HTC-Columbia), capaz de rodar a 52 km/h en un recorrido a traves de una zona lacustre completamente llana.… Leer más