Como Bobet, Van Looy, Merckx y Boonen

Como Bobet, Van Looy, Merckx y Boonen

Cuando se produjo el ataque que iba a decidir la carrera, Cancellara dudó. O lo tuvo muy claro, nunca lo sabremos porque pertenece (encarna como pocos) a esa estirpe de los que nunca pierden, siempre hay algo que les hacer perder. Por no ser muy extensos con su carrera deportiva, que se tenía que haber finalizado el 22 de mayo de 2006, baste decir que en la reciente Sanremo estuvo 24 horas seguidas lanzando insidias sobre la resolución de la carrera y lo que podía haber pasado.

La vedette de Berna estaba de gira de despedida, y se despide con un segundo puesto y el enésimo podio en una carrera-monumento. Tantas veces corriendo, y la mayor parte de las veces metiendo la pata en aspectos básicos del manual ciclista. Ha perdido de manera neta y clara, ante un rival superior y que jugó a ganar la carrera con sus propias fuerzas, sin esperar a las fuerzas de los demás.… Leer más

Tour de Flandes, la ruina del circuito en la edición número cien

KapelMuurPasó el otro día, durante la primera etapa de los Tres días de la Panne: aunque estaba anunciado desde que se presentó el recorrido, de repente apareció la subida a KappelMuur. Fue como un espejismo, porque ni decidió nada, ni se subió a cuchillo -tres corredores iban en la fuga, tres llegaron a meta sin atarcarse ni un momento- y sólo dejo la desagradable sensación de una realidad que existe, pero que no era esa.

No era lo que recordabamos. Este domingo se disputa el Tour de Flandes, la carrera convertida en una fiesta nacionalista, alcoholica y en una máquina de hacer dinero, puesto que en varios tramos y en la recta final hay que pagar entrada. Es una carrera en franca decadencia deportiva, que desde hace una década ofrece por regla general ediciones ramplonas, tristes y con ganadores mediocres, y que sin embargo sigue siendo de las favoritas de una parte importante de los aficionados, cuando no la carrera favorita.… Leer más

La Sanremo, dov´era e com´era

La Sanremo, dov´era e com´era

Mañana acaba la temporada ciclista. Se disputa la mejor prueba ciclista de un día del calendario, la más larga y la más legendaria, porque cuando los niños empiezan a andar en bici lo que más destacan es lo lejos que han ido, y solo con posterioridad la dureza del recorrido, las cuestas u otros detalles. Ir lo más lejos posible está en la esencia misma del ciclismo, y la Milán-Sanremo es la carrera de las carreras, una prueba que no necesita de ninguna innovación para ganar atractivo.

Por fortuna, atrás quedan los tiempos en que un iluminado llamado Michele Acquarone pervirtió la esencia de la prueba metiendo nuevas subidas, autorizando la disputa de una edición que se tuvo que anular, y llegando a estar a un tris de aprobar la criminal subida a Pompeiana, que hubiese acabado con la prueba tal y como la conocemos. Su última fechoría, de la que nunca pagará lo suficiente, se acaba mañana.… Leer más

Stuyven, a la hora justa

Stuyven, a la hora justa

Coletillas: decir siempre, cuando se acerca el último fin de semana de febrero, “gran fin de semana de ciclismo con la disputa de Het Volk y K-B-K”. Después la realidad suele disponer a su antojo, y este año ha sido de tal manera que la carrera más famosa -esa que se disputa siempre con el cuchillo entre los dientes por las ganas de competir en carreras de verdad que tienen los ciclistas- ha palidecido ante el gigantesco espectáculo de Kuurne-Bruselas-Kuurne, una carrera de la que seguiremos hablando cuando se haga balance de este temporada.

Ambas pruebas, que suponen el debut del calendario belga, han sufrido leves retoques en su recorrido, pero sin afectar a su esencia. Simplemente comentar que desde que se pueden ver por Internet -allá por la segunda mitad de la pasada década- ambas han crecido y se han convertido en anticipos del Tour de Flandes: el gentío, las líneas de llegada con graderíos, el sucesivo paso por las mismas poblaciones de siempre.… Leer más

Grandes nombres y rendimientos para pequeñas carreras y objetivos

Grandes nombres y rendimientos para pequeñas carreras y objetivos

Con abierto menosprecio siempre he considerado que lo que se disputaba antes de la Het Volk (¡ya este sábado!) no era realmente ciclismo profesional de competición, sino pruebas de menor nivel que servían para que modestos, gregarios y advenidizos consiguiesen algún éxito profesional. Por arte de magia, esa palabra tan vinculada a ese deporte, ahora ya no ganan en enero y febrero esos Markel Irizar, Francisco Cabello o Anthony Ravard, sino supercorredores que tienen sus objetivos fijados en las grandes citas del calendario, y lo hacen ante sus iguales, sorpredentemente en forma.

La tendencia se empezó a ver en 2011, cuando la difusión del pasaporte biológico y las primeras sanciones obligaron a los ciclistas a mantener altos los valores competitivos -perdón por la jerga pseudomédica- para que así no se produjesen esas alzas y bajas típicas de montaña rusa en sus valores fisiológicos. A tope todo el año, y matarile al que no aguante.… Leer más

Sagan llega a su siguiente meta

Sagan llega a su siguiente meta

Habrá que aprovechar uno de los raros momentos de concordia y unanimidad que suceden en el ciclismo para glosar el primer campeonato de mundo de Peter Sagan, un ciclista de dibujos animados capaz de ganar en solitario un Mundial sin el apoyo de su selección -solo tres miembros- y utilizando sus mejores habilidades, esas que ya le habían convertido en un ciclista de leyenda mucho antes de esta, su primera gran victoria. Que se ha hecho esperar demasiado.

El Mundial de Richmond, tan poco sugerente sobre el papel, ha resultado ser una gran edición de la gran fiesta del ciclismo por selecciones, ese único día del año en el que se corre por el lugar donde has nacido, y no por la empresa que te paga. El recorrido era muy sencillo: vueltas a un circuito de 16 km. hasta completar los 261 km. del fondo en carretera, pasando por una variedad de paisajes urbanos que iban desde la ruina industrial hasta zonas residenciales, sin desdeñar los rascacielos.… Leer más

Vísperas de sentencia

Vísperas de sentencia

Víspera de la primera montaña de verdad en el Tour, y tras cerrar el primer ciclo de la carrera, no se puede decir que la misma este muy abierta. Se puede decir que los principales favoritos llegan a la montaña con diferencias bastante abultadas, y donde Froome, líder de la carrera, está demostrado una fortaleza a prueba de todos y de todo tipo de terreno. Y ahora llega el suyo, la alta montaña.

El sábado la etapa resultó un tostón de mucho cuidado, reflejo de que el Tour de Francia ha copiado de la Vuelta para lo bueno, y para lo malo: si pones un final tan exigente como el Mur de Bretagne, impides cualquier otro tipo de movimiento. La fuga fue chiste, como lo están siendo todas en un Tour donde ninguna ha llegado a meta, y donde ninguna ha tenido un corredor que se mueve entre los cincuenta primeros ni de la clasificación UCI, ni de una etapa.… Leer más

Antes del Tour (II): Spilak y el ciclismo que cambia

Solo 150 ciclistas tomaron la salida en la Vuelta a Suiza 2015, considerada como la cuarta grande, siquiera por los nueve días de competición que conserva. Es una tendencia de hace muchos años: los mejores corredores, los que aspiran a ganar el Tour, van siempre a Dauphine o, en su defecto más defectuoso, a la Ruta del Sur. Suiza queda como pasto de corredores que no han ganado nunca una gran vuelta por etapas, y así son ya diez años.

El último ganador en Suiza que era un ganador de una gran vuelta fue Aitor González, que en 2005 ganó de una manera increíble  a Michael Rogers. El fracasado corredor vasco-alicantino, retirado antes de cumplir la treintena con etapas en las tres grandes, una Vuelta a España y esa Vuelta a Suiza y un positivo, venía de un Giro decepcionante y no fue al Tour. Curiosamente, o no tanto, es lo que ha pasado este año: el ganador final tampoco va al Tour.… Leer más

Zakarin como síntoma, Joaquím Rodríguez como enfermedad

Zakarin como síntoma, Joaquím Rodríguez como enfermedad

Joaquím Rodríguez, el corredor de 36 años que no empezó a despuntar hasta los 30 años, siempre cuenta que la carrera de sus sueños es la Lieja; si existe otra carrera que le gusta mucho es la Vuelta al País Vasco, aunque nunca lo haya dicho abiertamente: en aficionados corrió en el Iberdrola, y conoce como un local las carreteras y los localismos de la geografía vasca. Ha ganado el GP Amorebieta, ha sido segundo en San Sebastián, y este año ha ganado a su provecta edad la Itzulia.

En el ciclismo que cambia no sorprende nada el último triunfo de J. Rodríguez. Es irrelevante que anteriormente solo hubiese ganado tres vueltas por etapas (una Vuelta a Burgos y dos Voltas, estas últimas sin crono) en toda su vida deportiva; es irrelevante que lo haya hecho tras una exhibición difícil de catalogar en una crono final de 19 km.; es irrelevante que no haya habido bonificaciones; y, por supuesto, es irrelevante que lo haya conseguido en un equipo que arrasa allá donde va, y que en esta Itzulia tenía a tres corredores entre los diez primeros antes de la última etapa.… Leer más

Siete victorias en siete días para un mismo equipo

Siete victorias en siete días para un mismo equipo

Aquí hay gato encerrado, o esto no es ciclismo. A lo mejor ha cambiado en un momento de despiste, y no nos hemos enterado, pero con las cautelas que hay que tener siempre con este deporte, lo del Katusha no es normal: en el arco de siete días han ganado siete carreras, en una solución de continuidad que no entiende de edades, modalidades, tiempos o las más mínimas formas.

Lo habíamos dejado con Paolini ganando la Gante-Wevelgem a los 38 años, y dando un recital en los últimos 15 km. En el vídeo de la prueba se ve como va moviendo un 53×11 en los últimos km. Había viento de culo, el mismo viento huracanado que había azotado a los corredores, y el que quiera aferrarse al I want to believe siempre puede creer en algo tan poco asible como el viento. El auténtico vendaval empezaba dos días después.

El supuesto jefe de filas de Paolini, que ese día le dio vía libre, empezó ganando la primera etapa de La Panne.… Leer más