Otra sarta de mentiras yankis (y II)

Lengua fuera

El Vaughters exciclista montó una inmobiliaria y un equipo de aficionados nivel yanki, hasta que un empresario neoyorkino contactó con él y le sedujo la historia de crear un equipo basado en arrepentidos del dopaje. Como se dice en el libro (pág. 276), “nuestro intento de llegar al Tour de Francia generó una publicidad mayor gracias a nuestra apuesta ética que equipos que ganaban veinte veces más carreras que nosotros”.

Eso es conocer bien el mercado. Los palanganeros periodistas siempre tendrán un micrófono abierto para una historia de redención, al menos mucho más que para uno que quiera contar con detalle las prácticas de dopaje y omertá.

¡Un libro! ¡Brindis!

La parte del Vaughters manager y director de equipo es la más interesante. Tiene reflexiones muy interesantes sobre el patrocinio, la fusión de equipos, la estructura del deporte y otros aspectos, el incoveniente es que está todo teñido de mentira e hipocresía.

Dedica palabras muy feas a David Millar, seguramente porque es su rival mediático en intentar vestir como un dandy y vender el rol de ciclista redimido, y después se olvida interesadamente de que en 2008, en el Tour de su debut, un paquete como Vande Velde lograse acabar cuarto (lo dice de pasada en la pág. 316).

Hace toda una exégesis de que ellos descubrieron a Wiggins (cuarto en 2009, tercero tras la sanción a Armstrong) y que fue todo por ir limpios, pero no tiene ni un recuerdo para Vande Velde, del que dice que es su amigo. Lo hace simplemente porque le jode por completo el relato, pero va dejando pildoritas en el libro sobre cómo conseguían el rendimiento deportivo en su equipo

Un cierto parecido a Gallego, el de Jaraicejo

“Jamás lo disfrazamos de “tolerancia cero”, más bien sería algo como decir “ponemos esta línea en la arena; a partir de aquí no vamos a doparnos nunca más”” (pág. 283). O sea, dopaje legal hasta el límite, exactamente lo mismo que había practicado Vaughters -según su relato- cuando no sabía nada de dopaje, incluyendo el certificado de hematocrito natural al 52%.

Básicamente lo que han vendido durante estos años es una inmensa bola. Por eso tantos vídeos grabados desde dentro, actuaciones musicales y toda esa parafernalia, al parecer justificada por un patrocinador, y porque le molaba el sistema de negocio que propugnaba Acquarone, al que dedica encendidos elogios. Como a Contador, al que intentaron fichar en 2009 y del que dice que tenía un pasaporte biológico impecable, aunque Asheden no opina lo mismo y lo dejó por escrito en el juicio en el TAS.

Con la irrupción del Sky -otro equipo que se vendía como limpio- y cómo le robaron a Wiggins es muy displicente: se ríe de cómo viste Brailsford -cuando Vaughters es amante del tweed y quiere posar como un intelectual, cuando es un bruto de Colorado-, afirma que el británico era un escalador en potencia porque ganó una etapa de montaña en el Porvenir 2005 y dice que el ya había inventado lo de las ganancias marginales, solo que no nos habíamos enterado…

Oremos

Es todo un desatino creciente, donde llega a justificar (pág. 325) que el día de DisneyLandis no se justifica únicamente con la droga (y dice que cree al de Pennsylvania en lo de que no tomó testosterona, que fue la sustancia que dio positivo, yankis backing yankis) y llega a escribir, sin rubor alguno, que “lo que me dicen mis entrañas es que ha habido múltiples casos en los que algunos deportistas han sido sancionados de manera injusta”.  Una pena que no diese positivo durante su carrera deportiva, sus excusas hubiesen sido pintorescas.

Porque Vaughters tiende a la paranoia. Al ego supremo, ejemplificado en que, sobre el regreso de Armstrong en 2009, afirme que “sé que uno de los motivos más importantes para volver era tratar de destruir nuestra historia y hacernos daño” (pág. 329). E impedir que Sastre ganase un segundo Tour consecutivo, no te jode.

Después pasa corriendo por la última década. Apenas se detiene en nombres o escenas, salvo la Roubaix de Van Summeren. Baste decir que en todo el libro no cita en ninguna ocasión a Dan Martín, quizás el corredor que más ha estado en su equipo, y que más continuidad al frente del pelotón ha tenido.

Sobre su paupérrimo rendimiento en la temporada 2016 -ninguna victoria WT en Europa- pasa de puntillas, diciendo que tenían “problemas de presupuesto”. Sobre su búsqueda desesperada de patrocinador en 2017, y el inesperado segundo puesto de Urán en el Tour, dice de manera bastante evidente que “los equipos que están a punto de ir a la quiebra suelen ir muy rápido”, que es como eso de el maillot amarillo te da alas. A buen entendedor…

¿Estoy bien? ¿Doy el pego?

El libro termina con el consabido llamamiento a que el ciclismo de ahora está limpio, y dice que estamos viviendo la primera generación de ciclistas que podrá retirarse de mayores diciendo que compitieron limpios, que es más o menos lo que se decía de Denifl o Preidler.

Es todo una farsa, como este deporte. Vaughters se ha creado el rol de sabio y paciente, y ahora se hace un libro para ir dando charlas por ahí. Es tan falso todo que, en su larga lista de agradecimientos -un libro que tiene nota introductoria, prólogo, y todo lo que se tercie- cita el libro de Kimmage así: “su lectura me cambió la vida”. Coño, si así fue, ¿por qué no lo citas en el libro, o al menos cuando lo leiste? Es todo impostura y farsa.

Y encima está mal disimulado. Whittle, el periodista que le ayuda, ni siquiera pone bien las referencias: escribe que Bobrik ganó una París-Niza, que en 1999 Armstrong ganó una carrera en Alemania -es en Luxemburgo-, que en el Mundial CRI de 1997 acabó el 12º -acabó el 15º-, y demás errores formales que indican una pésima labor por su parte. Si fallan así en lo que cualquiera puede comprobar, ¿por qué creerse ese testimonio de batallitas, fantasías y mentiras?

La edición española, aunque no tiene ninguna errata tipográfica que haya visto, tiene la misma traducción descuidada de todos los productos editoriales de este país. Unas veces se traducen topónimos (como el Strasbourg de Colorado a un Estrasburgo que impresiona), otras veces no (como en las películas Breaking Away y American Flyers), guiños concretos no aparecen explicados -como el capítulo donde conoce a Armstrong, titulado Moab porque así se llama la ciudad del encuentro, pero que también es el acrónimo de Mother of All Bombs-, una anécdota con un cojón retorcido pierde toda la gracia al traducir Twister por “Tornado”, se traduce al español “estaban en el mismo bote que nosotros” (¡ay con boat!), y hay páginas seguidas donde se ve que la vagancia ha podido con el traductor.

Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar para la reseña

***

Celebra el desconfinamiento con Nicolás Terrados. Están siguiendo el plan olímpico. El mismo día, el mismo panfleto publica esta otra noticia. Es todo tan descarado que provoca vergüenza ajena.

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33 thoughts on “Otra sarta de mentiras yankis (y II)

  1. Aquí está el Informe Robinson sobre David Millar, con opiniones de JVaughters, Van de Velde que dice que nunca se dopó porque era un paquete y por tanto, no le hacía falta, y la famosa hermana de Millar, Frances, que en el libro me pareció una gran persona que sacó del pozo a su hermano, pero luego me he quedado bocas al saber que fuera fundadora del Sky y actual CEO de Ineos (o eso dice su Linkedin).
    Llora por su hermano en el min 19
    https://www.dailymotion.com/video/xtwm0l

    CEO del Ineos? Años en Sky?

    JV: “Millar es un ejemplo para la gente joven”. (Luego, ya le pondré a caldo en mi libro, que hay que vender).

    Esto es una puta farsa.

     
    • Pues sí. Fíjate que en el libro pasa de puntillas por Girona y su ambiente. Son todos coleguis. Pasa de puntillas sobre Hushvod, que cuando vivía en Cataluña iba a entrenar con los de Girona. Son todos una banda. Lo de Vande Velde en el Tour 2008 -bastante montañoso, no como el de 2009- es de una ignominia sin parangón. El Garmin debuta en ese Tour como un equipo pobretón, y saca un cuarto puesto con un gregario serie C que había ido dando tumbos por todas las cuevas de dopaje de principios del milenio: UsPostal, Liberty, CSC….

       
  2. Bueno un 4° y un 7° en dos tours consecutivos es de elogiar…lo de Girona era muy cebao, cuanto saltó todo por los aires con la puerto y vieron los beneficios fiscales de Andorra no se lo pensaron dos veces…

     
    • Pedro, quito la otra parte de tu comentario porque a nadie le interesan tus problemas mentales: si procastinas o no; lo que lees o no; y mucho menos lo que puedas opinar de mí. Creo que la Seguridad Social cubre tu problema, pero tienes que dar el primer paso.

      En cuanto a tu comentario de cosas ciclistas, ¿qué es lo que “es de elogiar”? También Nozal hizo números parecidos en grandes vueltas, y es un corredor equivalente. En cuanto a lo de Girona, pues te equivocas de cabo a rabo: la emigración a Andorra no empieza hasta 2011, cinco años después de la Operación Puerto. Pero bueno, como en la parte omitida de tu comentario demuestras tu absoluto desprecio por saber o conocer ese tipo de cosas, ¿para qué hablas?

       
      • Solo leer tu blog sobre “política” te delata.
        Censura lo que te de la gana. No será ni la primera ni la última. Tu blog tu dictadura.
        Yo no fiaría a la SS ni la vida de mi caracol. Mucho menos mis tratamientos mentales.

        Saludos.

         
        • A la vista está, incluso la afortunada comparación con un caracol. Tu enfermedad tu dictadura, porque no puedes escapar.

           
  3. No he leído el libro pero según comentais tira la piedra y esconde la mano. Es decir mucho pasó esto o aquello pero nombre ni el primero

     
    • Sí, yo no he querido ni traer a la reseña sus heroicidades con la USADA, y como procura dejar muy claro el relato y el timing para que no parezca que haya traicionado a nadie. Es todo muy lamentable. No es que tire la piedra: es que no cuenta absolutamente nada que no fuese ya sabido.

       
  4. ¡Ya ha llegado la vieja normalidad! Tenía muchas ganas de volver a leer algo de calidad sobre ciclismo aunque sea de un tipo como Vaughters, que no me produce ni frío ni calor. Gracias de verdad.

    Los americanos viven en una película de sobremesa de niño desatendido cuyos padres no le ven tocar el piano en la actuación de fin de curso ni en el partido de béisbol definitivo en el que el mocoso, el gordito y el de gafas se imponen milagrosamente a los tipos duros. Son cansinos con la superación y el resto del mundo nos hemos comido sus historias. Aquel Armstrong que tras sobreponerse al cáncer y tiranizó durante 7 años el Tour fue el culmen de la superación, la historia perfecta y la mentira más podrida.

    No sé si habla del episodio en el que a Vaughters le picó una avispa en el ojo y como no le dejaban tomar cortisona (creo) tuvo que abandonar el Tour. En su momento fue bastante comentado. Como corredor no le recuerdo… como director se da mucha importancia. Sí que tengo que reconocer que alguna vez hizo algún buen planteamiento en favor de Talansky. Por cierto, ¿alguien se acuerda de Andrew Talansky?¿Llegará a los JJOO de 2021?

    El Education First/Garmin/Cannondale siempre había sido un equipo de clase media-baja, con muchos problemas para ganar, normal con sprinters como Tyler Farrar, Modolo o Koldo Fernández, escaladores como Dombrowsky o Vanmarcke para las clásicas.

    Pero su 2019 fue muy bueno, sorprendentemente bueno. Lo de Bettiol en Flandes, la irrupción y lo que queda de Higuita, los buenos puestos de Urán y Woods, el buen comienzo de Daniel Martínez, el renacer de Carthy… y ojo que hasta Van Garderen a veces parecía que no le iba a dar el blancazo.

    Solo que del 2019 ya no me acuerdo casi, en este confinamiento se han sobrepuesto en mi memoria carreras que han ido reponiendo y ahora ya pienso que muchos corredores han vuelto a sus equipos previos.

    PD: Cuando he visto la foto en la que se parece Gallego el de Jaraicejo, mis ojos han creído ver a Javier Maroto de Sotosalbos. ¡Qué susto!

     
    • También se da un aire al último subproducto del PP vasco, también. Claro que habla de lo de la avispa y la cortisona, fueron sus 5´ de fama mundial. El poder de una foto. De Talansky habla de pasada, no vaya a ser que también tuviese que meter cuando su equipo tiró en una etapa del Tour para eliminarlo porque no quería abandonar -y del que hice un post del que me siento particularmente orgulloso- o que haya dejado el ciclismo antes de los treinta años. Cosas del ciclismo yanki.

       
    • Bueno, eso es para ajustarse al relato que dio a la USADA. Es imposible creer que alguien entrase en el nueve de Bruyneel y Armstrong para el Tour sin ir dopado; de hecho, era lo que pedían por encima de otra cosa: por eso un patán como Noval ficha por el equipo viniendo del Relax y por recomendación asturianoide de Rubiera. “¿Hará todo lo que pidamos?” “Ye de las cuencas, como si hay que matar a alguien” (diálogo simulado)

       
      • Exacto, Tyler Hamilton repite muchas veces que cuando empezó a doparse se le abrieron las puertas del círculo de Armstrong que le permitiría participar en el Tour.

        pd: Gracias por volver a escribir por aquí, Sergio!

         
  5. Un placer volver a leerte por aquí, Sergio!

    La publicidad que le hacen a Terrados es sonrojante.
    El 16 de Mayo publicó el Ayuntamiento de Avilés un tuit en el que este personaje te daba una serie de recomendaciones para volver a hacer deporte después del confinamiento… Pero el caso es que no recomendó meterse EPO. Igual ya está cambiando, como el ciclismo…

     
  6. Reflotado Ciclismo2005, ese que bien describe al tan cambiante ciclismo.
    Ha salido el sol, por lo tanto.
    Mila esker Sergio.

     
  7. Este es un debate sin fin.

    Primero, los límites éticos: ¿a partir de cuándo algo es dopping y cuándo no lo es? Ferrari sigue diciendo desde su blog que él se limita a aplicar la ciencia al rendimiento deportivo. ¿Las inyecciones de vitamina B no son dopping y otras inyecciones sí? Reconozco que si me pongo a pensarlo en claro, no encuentro mis fronteras mentales, como me ocurre con tantas cosas.

    Está claro que los ciclistas se consideran las víctimas de un esquema podrido; un eslabón más, pero no los malos de la película (al contrario) y de ahí su mítica sentada tras la operación Festina. ¿Que se dopan? Sin duda, pero porque se lo impone un pelotón, que a su vez se autopresiona por la presión (valga la…) de los directores, presionados a su vez por los patrocinadores, presionados a su vez por un público que, por encima de todo, quiere ver a Valverde o Contador ganando y le da igual otro tipo de cosas y a su vez las Tv quieren etapas espectaculares….
    Y cuando salen los positivos, ese público (y parte de la prensa) salta con que se deben a manipulaciones de los franceses, que no quieren que un español gane el Tour (por ej) y cosas así.

    Me recuerda un poco al tema de las preferentes: te las vendía el de la caja de ahorros, presionado por su director de ofi al que presionaba el de la territorial, al que presionaba el director general de la caja, al que presionaba el presidente, al que presionaba el Banco de España, al que presionaba el Banco Central Europeo porque el sistema bancario tenía que capitalizarse más. Y, a su vez, el cliente presuntamente estafado, insistía en que le vendieran esas preferentes porque su cuñado le había presumido en la comida del domingo que se estaba forrando.

    En cualquier caso, bienvenidos esos libritos, aunque contengan visiones sesgadas, hipocresías interesadas o incluso mentiras flagrantes. Son amenos, te los lees en dos tardes; reflejan bastante lo que es este sistema podrido y dan para mucho debate. Yo me los bajo todos por 8,99 en iBook en cuanto veo que sale uno.

     
  8. Siguiéndote en PM, un placer volver por estos lares y leer los dos post.

    Respecto a estos personajes presuntos redimidos, me provocan un profundo asco. No sólo se doparon, si no que además, después siguen en el sistema. Y en vz de estarse calladitos, no, escriben mentiras y cuentos de hadas que nadie les ha pedido.

    ¿Qué les motiva para ello? El dinero, la fama, se autoconvencen de las mentiras que cuentan? No lo sé, pero dentro de mi lógica mental no cuadra el acto/consecuencia, no sé si me explico.

     
  9. Excelente relato.

    La impresión que siempre me dio Vaughters es de creerse mucho más de lo que es. Hoy en día siento que los golpes deportivos del EF son más basados en la visión de Gárate, mientras que la fama de ojeador es más bien inmerecida (por ejemplo, yo acreditaría directamente a los asociados a Urán con la llegada de Higuita y Daniel Martínez).

    Pero los norteamericanos son así y figurar les encanta.

    Saludos, ¡y gracias por volver!

     
  10. Menudo caradura hipocrita.
    Solo pongo números, para contextualizar sus palabras.
    Decir que no iba tuneado en la cronoescalada al Mont Ventoux…
    Hablamos que solamente el drogodependiente Pantani entra en este ranking de top 15 con etapa en linea (y que siempre es patapum parriba unipuerto).
    Los mejores tiempos son de dos cronoescaladas.
    Y al “limpio” solo lo superan dos de aquella maravillosa Feria de los monstruos que fue la crono de 2004 (si, cuando la llamada de Armstrong asustado por lo que le podia pasar en el Tour al compararse consigo mismo, mismo tiempo e imagino que wat y las diferencias con el resto)
    http://www.climbing-records.com/2013/07/speed-glory-top-50-fastest-rides-on.html
    1. 2004: 55:51 Iban Mayo 23.10 km/h
    2. 2004: 56:26 Tyler Hamilton 22.86 km/h
    3. 1999: 56:50 Jonathan Vaughters 22.70 km/h
    4. 2004: 56:54 Oscar Sevilla 22.67 km/h
    5. 1999: 57:33 Alexander Vinokourov 22.42 km/h
    6. 1994: 57:34 Marco Pantani 22.41 km/h
    7. 1999: 57:34 Wladimir Belli 22.41 km/h
    8. 2004: 57:39 Juan Miguel Mercado 22.38 km/h
    9. 1999: 57:42 Joseba Beloki 22.36 km/h
    10. 2004: 57:49 Lance Armstrong 22.31 km/h
    11. 1999: 57:52 Lance Armstrong 22.29 km/h
    12. 2004: 58:14 Inigo Landaluze 22.15 km/h
    13. 1999: 58:15 Kevin Livingston 22.15 km/h
    14. 1999: 58:31 David Moncoutie 22.05 km/h
    15. 2004: 58:35 José Enrique Gutierrez 22.02 km/

     
    • Sí, todo el libro es ridículo, además sabiendo que UsPostal se tomaba la prueba como banco de entrenamientos de sus mejoras médicas. Hasta Hincapié ganó una etapa de montaña, Landis o Hamilton quedaron segundos, el propio Vaughters acabó segundo ese año…le metieron la buena mierda, pero el afirma que es porque era bueno, que tenía un ventrículo enorme, y su Vo2max de 90…

       
  11. Buenas tardes, gracias por volver por aqui
    como recuerdas a Alvaro Mejia,? estuvo unos años en el motorola, pocos y recuerdo q hizo un top five, eso si, se fue pronto
    pero coincidió con buena parte de la primera chupipandi del cowboy de Austin.
    Cuanto podria contar… quizas le dio susto alguna practica

     
    • Ha contado su historia varias veces, dice que no hizo más en el ciclismo por culpa de la EPO, cuando su Tour 1993 -especialmente la subida al Galibier- solo se explica de esa manera. Al año siguiente ganó la Volta que, como en tantos otros corredores, es su mejor victoria con diferencia. Dejó el ciclismo antes de los 30 años.

       
  12. Críticas a Vaughters lo mismo que haces tú. Por cosas como esta pierdes toda la credibilidad que podrías tener.

     
  13. Pues en que muchas veces pasas de puntillas por algunos aspectos relevantes para lo que estás contando porque no encajan con tu discurso. Además de las frecuentes censuras de los comentarios. A uno más arriba le replicabas a partes de su comentario que habías censurado, lo cual, en fin…

     
    • Pues volvió a comentar poco después. Como tú, que sigues sin poner eso que te parece tan “relevante”. No se, búscate una vida. O púdrete. Me va a dar igual.

       
  14. “Vaughters trataba como auténticas ratas a corredores que no compartiesen nacionalidad con él.”
    Y no sólo: ahí está lo que le hicieron a Talansky en su momento. Lo que entrecomillo quizás pueda colegir lo de que no hable de Daniel Martin en todo el libro.
    Por cierto, pasarán otros 60 años y el mejor puesto del USA Cycling Team en un Mundial seguirá siendo el quinto de Chann McRae en Verona ’99. Y eso que los había (el mismo Vaughters entre ellos) que decían que Farrar era “tan favorito o más que Cavendish o Greipel” para Copenhague 2012. De cemento “armao”.
    Saludos.

     
    • Farrar llegó a ser un sprinter de buen nivel, estilo Demaré: sin muchas victorias pero de mucha calidad. Después, de un año para otro, desapareció. Como tantos y tantos yankis.

       
  15. Pues de tanto criticar el libro ya me dieron ganas de leerlo. Quisiera saber si dice algo de Phil Gaimon. Me lei uno de sus libros y me parecio bien interesante como se ve el Pro Tour desde la posicion de corredor mediocre. JV negociaba duro y maltrataba a los gregarios pobres. Gaimon cuenta eso muy bien.

     
    • Ni lo cita. Gaimon también era un flipado de mucho cuidado, con ese tatuaje de “Clean” a lo club de la lucha. Bueno, otro yanki más. El libro de Vaughters no está mal, ojo, a mi lo que me molesta es lo hipócrita y mentiroso que es.

       
  16. https://youtu.be/hvRPhhELXvQ

    Por cierto que vi hace poco el documental de Alex Gibney y no estaba mal, sólo con dejarles hablar (a Hincapié, a Vaughters, a los Andreu, al propio Armstrong, a Bruyneel, a todo el mundo vamos) ya se ve de que iba la cosa y el tipo de persona que es gure Lance.

     

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